Con sus colores, aromas y espacios de calma, los tradicionales pulmones verdes ubicados en Palermo, Puerto Madero y Parque Chacabuco ofrecen propuestas con impronta y personalidad propia para pasear durante la temporada.
Con la llegada de la nueva estación, los rosedales de la Ciudad se transforman en un auténtico oasis urbano para los vecinos y visitantes que buscan disfrutar de largos paseos rodeados de naturaleza, color y tranquilidad.
En todo el territorio porteño conviven tres espacios dedicados a estas especies, cada uno caracterizado por una impronta y una personalidad singular. El primero de ellos se encuentra en Palermo, ubicado sobre la Av. Infanta Isabel 900; el segundo se emplaza en Puerto Madero en la dirección Julieta Lanteri 1506; y el tercero completa el circuito en el Parque Chacabuco, situado en la intersección de la Av. Eva Perón y Emilio Mitre. Durante los meses de floración, estos sitios despliegan toda su variedad botánica, convirtiéndose en puntos de encuentro clásicos para caminatas y descanso al aire libre.
De esta manera, los espacios verdes de la Ciudad renuevan sus atractivos paisajísticos para recibir la primavera con propuestas ideales para recorrer a pie.

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