13 octubre, 2026

NotiBaires

Noticias de Buenos Aires

El FMI detalló los motivos del recorte para la economía argentina

La subdirectora del organismo, Petya Koeva Brooks, justificó la baja en las proyecciones del PBI por la menor actividad en el tercer trimestre y la debilidad de la demanda. No obstante, destacó el rol de las exportaciones del agro y la energía como motores del rebote.

En la presentación de la actualización de las Perspectivas Económicas Globales (WEO), la subdirectora del Departamento de Estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI), Petya Koeva Brooks, detalló las razones detrás del ajuste a la baja en la previsión del PBI argentino (que pasó de 3,5% a 2,1% para este año) y anticipó el inicio de un proceso de recuperación económica a partir del cuarto trimestre.

Según la funcionaria del organismo multilateral, el recorte en los pronósticos de actividad e inflación (esta última reestimada en 32,5% promedio para el año y 21,2% para 2027) responde fundamentalmente a tres factores observados en los últimos meses:

  • La menor actividad económica acumulada hasta el tercer trimestre del año.
  • El debilitamiento de la demanda interna en el marco de condiciones financieras restrictivas.
  • El proceso de transformación estructural que atraviesa la economía argentina.

Pese a este ajuste, Koeva Brooks remarcó que el Fondo prevé un cambio de tendencia entre octubre y diciembre: «Esperamos que el crecimiento comience a recuperarse en el último trimestre de este año y que se fortalezca en 2027 y 2028». Los pilares de esa reactivación serán los mejores términos de intercambio, la flexibilización del crédito, el repunte de las inversiones y, de manera central, el dinamismo de las exportaciones de los sectores agropecuario y energético.

La publicación del informe coincide con las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Tailandia, donde el ministro de Economía, Luis Caputo, mantendrá encuentros clave con la titular del organismo, Kristalina Georgieva, en el marco de la tercera revisión del programa financiero por US$ 20.000 millones.

Un diagnóstico que combina prudencia sobre el desempeño del último semestre con una perspectiva favorable para los motores de la economía real hacia el cierre del año.