12 octubre, 2026

NotiBaires

Noticias de Buenos Aires

Crisis en Flores: preocupación entre los comerciantes por la caída del consumo y galerías donde aseguran que «hay días que no abren caja»

El propietario de una galería de la zona comercial de la avenida Avellaneda advirtió sobre el desplome de las ventas y las dificultades extremas para afrontar alquileres, salarios y tarifas de servicios públicos.

La actividad comercial en el tradicional polo textil y minorista del barrio porteño de Flores atraviesa un escenario de fuerte retracción marcado por la baja del consumo, una menor circulación de compradores y locales que pasan jornadas enteras sin registrar ninguna venta.

La compleja situación económica golpea con dureza a los comerciantes ubicados en las calles laterales y galerías cercanas a la avenida Avellaneda. Diego Nayguz, administrador de una galería comercial situada en la esquina de Concordia y Bogotá, describió un panorama crítico en diálogo con medios periodísticos: *»Ahora abrís la persiana y no se vende»*graficó, al tiempo que comparó el momento actual con la crisis de 2001, señalando que, a diferencia de aquel período donde los negocios mantenían movimiento a pesar del corralito, hoy existen locales que abren sus puertas sin lograr facturar. Si bien sobre las avenidas principales no se observa un cierre masivo de persianas, el empresario advirtió sobre una mayor rotación de locales, aparición de carteles de alquiler y zonas de pasillos internos donde la actividad comercial se reduce al mínimo: «De la mitad para el fondo es fantasma», graficó.

El peso de los costos fijos se convirtió en el principal desafío para la supervivencia de los comercios, que deben abonar alquileres, salarios, alimentos y servicios básicos en un contexto de ingresos retraídos. Según detalló Nayguz, los alquileres de los locales oscilan actualmente entre los 200 mil y los 600 mil pesos mensuales —con una fuerte baja respecto a valores previos ante la necesidad de retener a los inquilinos—, mientras que el salario promedio de un empleado se ubica en torno al millón de pesos. A ello se suman las boletas de servicios eléctricos de las galerías, que con el uso de iluminación LED y climatización varían entre los 700 mil y los 1,5 millones de pesos mensuales, costos que la administración absorbe parcialmente para evitar el colapso de los locatarios.

Frente a este escenario de contracción generalizada, los referentes del sector buscan acuerdos de sustentabilidad para sostener los puestos de trabajo y evitar el abandono definitivo de los espacios comerciales.