La medida se formalizó mediante el Decreto 423/2026. El beneficio rige desde el jueves 4 de junio para el trigo y la cebada, mientras que para la soja, el maíz y otros cultivos de verano se aplicará una reducción gradual a partir de enero de 2027.
La reconfiguración del esquema de derechos de exportación para el sector agroindustrial busca dinamizar el ingreso de divisas en un momento crítico de la campaña comercial. A través de una normativa de aplicación selectiva, el Poder Ejecutivo nacional diferenció los estímulos fiscales según los ciclos de siembra, implementando quitas inmediatas para los cultivos de fina y estructurando un cronograma de reducciones escalonadas a mediano plazo para las producciones de gruesa. La iniciativa, que procura disminuir los denominados impuestos distorsivos, conlleva un impacto directo sobre la recaudación fiscal del presente ejercicio financiero.
El Gobierno oficializó la baja de retenciones para el agro a través del Decreto 423/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial. La norma diferencia entre cultivos de invierno y cultivos de verano. Las reducciones inmediatas responden a la proximidad de las decisiones de siembra de la fina. El beneficio alcanza a partir de este jueves 4 de junio al trigo y la cebada, como también a sus subproductos. En tanto, para la soja, el maíz, el girasol y el sorgo se formalizó un esquema gradual que comenzará a aplicarse desde el 1° de enero de 2027. Según los cálculos del Palacio de Hacienda, la medida implicará un costo fiscal de US$ 32 millones hasta fin de año.
Las entidades del sector analizan el impacto del nuevo cuadro impositivo en los márgenes de rentabilidad proyectados para las próximas campañas.

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