El presidente Vladimir Putin encabezó el acto en la Plaza Roja marcado por la ausencia de armamento pesado y la entrada en vigencia de un alto el fuego de tres días con Ucrania.
En una jornada atípica para el calendario moscovita, el presidente de Rusia presidió este sábado un desfile por el Día de la Victoria mucho más sobrio que en ediciones anteriores. La ceremonia coincide con la implementación de un cese de hostilidades acordado entre el Kremlin y el gobierno ucraniano.
El evento anual del 9 de mayo, que recuerda el triunfo soviético sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial, prescindió este año de la tradicional exhibición de armamento militar pesado por motivos de seguridad. Según informó el Ministerio de Defensa, la actividad se limitó a la marcha de soldados frente al mausoleo de Lenin y un sobrevuelo de aviones de combate. El desfile se desarrolla bajo la sombra de un alto el fuego de 72 horas que contempla la suspensión de combates y un masivo intercambio de prisioneros de guerra.
Las autoridades confirmaron que el cese de fuego se extenderá hasta el 11 de mayo, permitiendo un breve respiro en medio del conflicto.

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