La cocina eléctrica, la ducha y la secadora de ropa encabezan el ranking de gasto energético. Especialistas recomiendan desconectar equipos para evitar el «consumo fantasma» y optimizar el uso hogareño.
Ante los recientes aumentos en las tarifas de electricidad, comprender el consumo de los artefactos del hogar se ha vuelto una necesidad económica. Según datos del sector energético, el impacto en las facturas suele estar ligado al uso de dispositivos de alta potencia que pueden consumir hasta 4,5 kWh, lo que encarece significativamente el recibo mensual si no se adoptan hábitos de eficiencia.
El listado de los electrodomésticos «más pesados» lo lideran las cocinas y duchas eléctricas, seguidas de cerca por las secadoras de ropa. Estos equipos requieren una gran cantidad de energía para generar calor de forma inmediata. Sin embargo, no son los únicos responsables: aparatos de consumo medio como el microondas, la plancha y la olla arrocera pueden sumar cifras considerables debido a su uso frecuente. Un factor clave que destacan los especialistas es el de la heladera; si bien su consumo por hora es bajo, al estar encendida las 24 horas, representa uno de los mayores porcentajes del gasto total. Para mitigar estos costos, se sugiere moderar los tiempos de uso y, fundamentalmente, desconectar aquellos dispositivos que no necesiten estar enchufados permanentemente.
Pequeños cambios en la rutina diaria, como desenchufar cargadores o cafeteras, pueden marcar una diferencia notable al final del mes.

Más historias
Licencias de conducir: cómo son los cambios que obligan a los mayores de 65 años a renovar más seguido
Caso Agostina Vega: un video clave muestra a la menor ingresando a la casa del único detenido en Córdoba
Transformación vial en Núñez: habilitan el nuevo Puente Labruna y cambian el sentido de calles clave