Un relevamiento de la consultora CB Global Data ubicó la valoración positiva del Presidente en 35,1%, mientras la negativa trepó al 62,8%. El impacto del consumo, los reveses en el Congreso y las tensiones en el Gabinete desgastan al oficialismo.
El panorama político y económico volvió a mostrar señales de alerta para la Casa Rosada. Según los datos de la última encuesta de CB Global Data, la aprobación de la gestión de Javier Milei retrocedió en agosto al 35,1%, consolidando una tendencia de desgaste impulsada por la recesión económica y la falta de acuerdos en el Congreso.
El informe elaborado por el analista Cristian Buttie confirma un deterioro sostenido al comparar el escenario actual con el registrado un año atrás, cuando la imagen favorable alcanzaba el 46,1%. En el plano regional, la caída ubica al mandatario argentino en el puesto 15 entre 18 dirigentes latinoamericanos relevados, quedando incluso por debajo de figuras internacionales controvertidas y muy lejos de los primeros lugares que supo ocupar.
El desgaste responde a una combinación de factores que impactan directamente en la opinión pública. Por un lado, la caída del consumo y la menor actividad económica comenzaron a golpear con mayor fuerza los ingresos de los sectores medios. Por otro lado, los tropiezos parlamentarios —como el freno a la denominada Ley Hojarasca impulsada por Federico Sturzenegger— y episodios internos como las controversias en torno a Manuel Adorni obligaron al Gobierno a activar un plan de control de daños para reestructurar su estrategia legislativa.
Ante este escenario, la mesa política del oficialismo busca redefinir su hoja de ruta parlamentaria para priorizar proyectos con mayor consenso y evitar nuevos costos políticos.

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