28 agosto, 2026

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Esteban Bullrich apuntó contra Manuel Adorni tras el escándalo por su declaración patrimonial: «Es un corrupto»

El exministro de Educación se sumó a los cuestionamientos generalizados de la oposición y de sectores internos del oficialismo. El PRO y la vicepresidenta Victoria Villarruel también elevaron la presión sobre el Jefe de Gabinete.

El control de las declaraciones juradas de los funcionarios públicos constituye un pilar fundamental para la transparencia institucional y la confianza de la ciudadanía en las esferas de gobierno. Cuando se registran discrepancias o incrementos patrimoniales significativos en cortos períodos, las tensiones políticas suelen escalar más allá de las fronteras partidarias, obligando a los distintos espacios a fijar posiciones públicas de extrema rigurosidad ética. Para los portales orientados al análisis del escenario político nacional, registrar este tipo de posicionamientos institucionales cruzados resulta indispensable para prever reconfiguraciones en las alianzas parlamentarias.

En medio de las investigaciones y cuestionamientos por presunto enriquecimiento ilícito, Manuel Adorni detalló que posee bienes por un total de $944.575.052, cifra que incluye USD 216.181 en efectivo y que refleja un incremento del 42,5% respecto al inicio de año. Ante este escenario, el exministro de Educación Esteban Bullrich calificó de manera taxativa al Jefe de Gabinete como «un corrupto». En sintonía, la mesa nacional del PRO emitió un fuerte pronunciamiento en el que calificó la situación como una «falta grave», rechazando las justificaciones del funcionario sobre supuestos errores de confección en sus declaraciones de los períodos 2023 y 2024 y advirtiendo que estos episodios erosionan gravemente la confianza de la opinión pública.

Las repercusiones también impactaron en el ámbito legislativo, donde diversos bloques opositores y aliados comenzaron a evaluar el costo político de sostener al funcionario en su cargo. El devenir de la causa judicial y la presentación de nuevas auditorías contables determinarán el alcance de una crisis que amenaza con afectar la cohesión del espacio gubernamental.