El decreto provincial establece que los beneficiarios del régimen SEF sufrirán un salto del 11% en el cargo variable y del 7,5% en el cargo fijo.
La reconfiguración de los esquemas de asistencia social sobre las tarifas de energía introduce un fuerte viraje regulatorio en la provincia de Buenos Aires. Lejos de quedar al margen de los ajustes corrientes, los sectores residenciales que se encuentran bajo programas de protección y focalización energética registrarán, en términos porcentuales, un incremento superior al de los usuarios de tarifa plena, acelerando el proceso de quita de beneficios en los consumos domésticos.
La letra chica de la actualización eléctrica autorizada por el Gobierno bonaerense arrojó un dato clave sobre los sectores de menores recursos. Aquellos usuarios residenciales que están beneficiados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) tendrán un salto en la tarifa mayor en comparación con los no subsidiados. Para este grupo protegido, el cargo fijo trepará un 7,5% aplicado en dos etapas. En la misma línea, el cargo variable de la factura sufrirá un incremento del 11%, superando los aumentos fijados para los clientes de ingresos más altos.
Organizaciones sociales de la provincia manifestaron su preocupación ante este esquema de actualización, advirtiendo que resentirá los presupuestos de las familias de mayor vulnerabilidad.

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